Uruguay ganó a Portugal (2-1) y se clasificó para los cuartos de final, donde se enfrentará a Francia, el próximo viernes 6 a las 16:00 horas. Dos goles de Cavani dieron la victoria al equipo de Tabarez, que a la felicidad añadió un lamento: el delantero del PSG se lesionó durante el partido (tal vez una rotura muscular) y será difícil que vuelva a jugar durante el torneo.

El Mundial de Rusia se queda sin el vigente campeón de Europa, después de haber despedido también al campeón del mundo, Alemania. Tampoco siguen en competición los dos mejores futbolistas de la última década, los que se han repartido los Balones de Oro desde 2008. Messi dijo adiós primero y Cristiano lo hizo cuatro horas después.

Aunque el partido fue emocionante hasta el último momento, la primera parte hizo pensar en un paseo uruguayo. Los charrúas no dieron tiempo a que Portugal se acomodara al partido. Jugaban al límite, defendían al límite y atacaban al límite. Solo para la pasión no tienen medida. No hay selección con tanta mordiente, valga la expresión estando Luis Suárez de por medio.

A los siete minutos marcó Cavani. Él mismo inició la jugada: abrió a la banda derecha y desde allí recibió el pase de Suárez al segundo palo. No está claro si el delantero del PSG cabeceó con la frente, con la cara o con la oreja, pero tampoco es importante. La metió por la escuadra. Era el primer gol de los charrúas en jugada. Hasta ese momento habían marcado tres tantos de córner, uno de falta directa y otro de falta indirecta.

Si en la fase de grupos los celestes economizaron esfuerzos, ante Portugal se dejaron hasta el último aliento, y lo acusaron en la segunda parte. A nadie le pasa por alto que Uruguay es un equipo cholista (cuestión que agradecen especialmente Godín y Giménez): hermético en defensa, con las ideas clarísimas y con dos delanteros extraordinarios. Un erizo al que Portugal tardó mucho en dar la vuelta. Sin espacios para montar contragolpes que aprovecharan la velocidad de Cristiano y Guedes, los jugadores de Fernando Santos se estrellaron contra un sistema infranqueable por la colocación y por la intensidad de los futbolistas uruguayos.

No es casualidad que Uruguay se presentara sin recibir un gol desde el 14 de noviembre de 2017: seis partidos con el expediente inmaculado. Tampoco hay nada de fortuito en que un país con tres millones y medio de habitantes se codee históricamente con las grandes potencias del fútbol. De ello dan testimonio las cuatro estrellas que luce su escudo (dos victorias en Mundiales y dos en los Juegos que precedieron a la primera Copa del Mundo).

Sin embargo, los pulmones mandaron sobre el corazón y Uruguay se echó atrás. Portugal lo aprovechó para empatar. Lo consiguió Pepe en el 54’ a la salida de un córner. Cualquier otro equipo hubiera acusado el golpe, pero los uruguayos están hechos de otra pasta. En el 61’ Cavani volvió a adelantar a los suyos con un derechazo con el interior el pie, colocado y durísimo. Edinson ha marcado 47 goles en los 61 partidos que ha jugado esta temporada. Y probablemente no marque más. Cristiano le ayudó a abandonar del campo lesionado.

Portugal puso cerco al área de Uruguay, pero allí reinan Godín y Giménez. Uruguay está en cuartos y ahora será Francia quien trate de masticar el hueso. 

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