Acaban de cumplirse 50 años del estreno de 2001: Una Odisea del Espacio, una inmensa película en la que Stanley Kubrick consiguió que los espectadores de la época viviesen por primera vez la experiencia de los viajes espaciales con una puesta en escena, unos efectos especiales y un guion trufado de subtextos religioso-filosóficos que la convirtieron en una auténtica obra maestra y referente del género


Dirección: Klim Shipenko.
Reparto: Lyubov Novikova, Ilya Andryukov, Pavel Derevyanko, Oksana Fandera, Vasiliy Ignatich, Vitali Khayev, Sergey Korenkov.
País: Rusia.
Duración: 119 min.


Hoy, medio siglo después, hemos asistido al renacimiento del cine del espacio con títulos como Prometheus (Ridley Scott, 2012), Moon (Duncan Jones, 2009), Gravity (Alfonso Cuarón, 2013) o Interstellar (Christopher Nolan, 2014). Ahora llega a nuestras pantallas una cinta que mezcla los hechos reales con la espectacularidad de algunas cintas de ciencia-ficción de Hollywood y que tiene la novedad de tratarse de una producción rusa.

Salyut-7: Héroes en el espacio nos cuenta la historia de dos cosmonautas soviéticos que en 1985 fueron enviados al espacio con la misión de recuperar la estación espacial no tripulada Salyut-7 que orbitaba alrededor de la Tierra sin control, una operación sin precedentes en la historia de la navegación espacial que constituyó una las proezas más épicas del hombre en la órbita terrestre. La cinta nos cuenta con la espectacularidad de un blockbuster la aventura suicida de los que son héroes en su país, Viktor Savinykh y Vladimir Dzhanibekov, metiéndonos tanto en la nave de aspecto vintage como en las vidas de sus familiares que contemplaron con angustia la proeza de estos cosmonautas, unos auténticos fontaneros del espacio. La película podría considerarse la respuesta rusa de la americana Apollo XIII (Ron Howard, 1995) y es una de las superproducciones más costosas de ese país con unos efectos que logran que el espectador sienta la ingravidez (hay 40 minutos rodados a gravedad cero) y se identifique con la angustia de los protagonistas. Una grata sorpresa para todos los que disfrutamos con las pelis donde hay naves y trajes espaciales, sin la necesidad de que se lancen rayos láser ni aparezcan aliens terroríficos a la vuelta de cada planeta.


CERVEZA RECOMENDADA


ARRIACA IMPERIAL RUSSIAN STOUT Alcohol: 10,1 %. Amargor: 60 IBU.
La cervecera artesanal de Guadalajara tiene en este oscuro petróleo el buque insignia de la marca. Los excelentes cerveceros de Arriaca se han colgado varias medallas al cuello con su Imperial Russian Stout que, entre otras condecoraciones, se llevó el primer premio absoluto del certamen internacional World Beer Idol 2017. Este estilo, evolución de las Stout británicas, fue puesto de moda en Rusia por el emperador Pedro el Grande, después de que en 1698 viajase a Inglaterra y se quedase fascinado por sus birras. De esta manera, para asegurar la estabilidad de las cervezas en su largo camino desde las Islas Británicas a Rusia, se les elevaba el grado alcohólico y la cantidad de lúpulo agregado, consiguiendo el perfil característico de las Imperial Russian Stout que también enamoró a Catalina la Grande.

Hablando ya de este birrote, se trata de una cerveza más negra y opaca que el espacio profundo, que se corona con una densa espuma de color canela. Sus complejos aromas van del café al chocolate negro, pasando por los toques torrefactos y las especias. En boca es una cerveza sedosa y muy agradable de beber, con notas a vainilla y a madera que finaliza con un suave amargor y un toque cálido y licoroso debido a su contenido alcohólico. Una bebida elaborada para zares y cuya potencia consigue ponerte en órbita.

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