Ahora sí me lo creo. Ahora sí pienso que eso de la igualdad empieza a ser un hecho y no un palabro más para revestir algunos discursos de un toque de modernidad casi obligatorio en estos tiempos.

Ha hecho falta que María José Rienda sea nombrada Secretaria de Estado para el Deporte para que me lo creyera. Otro paso dado, otro techo de cristal vencido. Queda mucho, pero ya hemos empezado a andar…o eso parece. Y su nombramiento va a contribuir en mucho, estoy convencida, a que así sea.

Sólo he hablado una vez con ella. Pero fue suficiente para darme cuenta de que esa mujer era mucho más que una deportista. El tiempo y su devenir en la vida me han dado la razón, cosa que me alegra no tanto por tenerla (permitan que presuma de buen ojo) sino por lo que representa el haberla tenido.

María José Rienda no era sólo un reclamo interesante para el cargo de presidenta del Consejo Superior de Deportes. Es una de las mejores candidatas que se me ocurre para desempeñar esa función. Y la gente del Deporte también lo sabe.

Su doble condición de ex-deportista y de gestora en política deportiva son el aval más fiable que puede presentar. La mejor esquiadora española de todos los tiempos no sólo sabe lo que supone la alta competición. Resulta tanto o más interesante su perspectiva sobre los deportes minoritarios, esos que ella conoce tan bien porque procede de uno de ellos y que tanta visualización requieren. No se me ocurre nadie mejor para poner el foco en ellos. A quien ha gestionado el deporte escolar, sin ir más lejos, no hace falta explicarle la importancia que tiene cuidar la base, por ejemplo. Y así podría pasarme un buen rato.

El deporte español tiene muchos retos por delante. Alguno de ellos dejó de ser urgente hace años para empezar a ser perentoria su puesta en marcha. Hace falta desarrollar un plan estratégico integral, definir el papel del Estado en su día a día, redistribuir recursos, atender las nuevas necesidades que tienen nuestros deportistas… Ésto ha evolucionado mucho como para estar al amparo de una ley de hace 28 años. Y Rienda lo sabe.

Los primeros perfiles de la nueva Presidenta del CSD destacan su notable vertiente deportiva con seis campeonatos del mundo, entre otros logros. Pero su labor como directora general de deportes en una comunidad autónoma tan compleja como la andaluza es lo que más tablas le da para acometer su nueva función.

El deporte no es una cuestión menor, muy a pesar de algunos. Su papel en el desarrollo de una sociedad es importantísimo: da empleo, es salud, mueve dinero, posiciona un país en el mundo. Y si no, que nos lo cuenten a nosotros. Y para un cargo como el que ya ocupa María José Rienda se necesita a alguien tan capacitado, empático y profesional como ella. Seguro que siempre hubo grandes candidatas a ser candidatas, pero había que dar el paso y es ahora cuando se ha dado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here