Estadio de Anfield, amistoso Brasil-Croacia, 17:00 hora española: Neymar vuelve a jugar partido oficial tres meses después de lesionarse con el PSG. Salta al campo al iniciarse la segunda parte, con empate a cero en el marcador. Pelo anillado, teñido castaño, look innovador y brazos al cielo cuando pisa el césped. El ‘10’ de la canarinha, el jugador codiciado por Florentino Pérez para el nuevo proyecto del Real Madrid escucha la cálida ovación de bienvenida al fútbol del púbico que llena el estadio. Se respira en la atmósfera que algo diferente va a suceder y sucedió. En apenas 23 minutos, Neymar recibe en el área caído hacia la izquierda, entra unos metros con una finta, se pone el balón en la derecha y mete un zapatazo impresionante que se clava de arriba hacia abajo en la portería croata. El crack brasileño ha vuelto, señores, y de qué manera.

Estamos ante un golazo que reabre la ilusión de la afición brasileña de cara al Mundial, y que en España levantó de su sillón a Florentino Pérez allá donde lo estuviera viendo. Este es el futbolista con el que sueña para incorporar al Real Madrid. La acción determinante de Anfield, después de 99 días de ausencia, mostrando una superioridad técnica aplastante sobre el resto de jugadores, confirma el valor diferencial de Neymar frente a cualquier otro posible fichaje que se maneje en la Casa Blanca. La brillante firma del brasileño con ese zapatazo a la red en el minuto 68 reafirma los argumentos para que el presidente madridista esté dispuesto a soltar 220 millones de euros que pide el jeque del PSG por su cláusula.

La tarjeta de presentación de Neymar antes del Mundial es soberbia y anuncia que puede hacer algo sonado con Brasil. El 14 de junio comenzará la gran fiesta y la previsión indicaba que Florentino movería ficha en torno al brasileño de inmediato, conmoviendo el mercado europeo con su fichaje antes de la cita de Rusia. Sin embargo, el revés inesperado de la renuncia de Zidane ha volteado el orden de prioridades en la sede del Bernabéu. Lo urgente es encontrar un entrenador que se siente a planificar la temporada. El presidente necesita un líder para el proyecto, ya sea pagando al Tottenham lo que le pidan por Pochettino o dando una campanada con una sorpresa inesperada. Joachim Löw ya ha dicho que “No” y Klopp tiene un compromiso muy férreo con el Liverpool, por aquí es difícil que llegue la solución.

El golazo de Neymar, por lo tanto, vuelve a meter presión a Florentino en su cargada agenda de trabajo. Es una llamada a la puerta del presidente en un momento inoportuno, debido a la inestabilidad que se vive en el club. El brasileño ha recordado su categoría descomunal en Anfield, despejando cualquier duda sobre su estado de forma tras la complicada lesión en el pie. Es una buena noticia para los planes inmediatos del presidente del Real Madrid, pero también para el PSG, que sigue siendo propietario de su ficha y revaloriza la cláusula de traspaso por más que parezca desmesurada. Habrá que permanecer atentos para seguir los pasos de Florentino Pérez en esta encrucijada que le plantea la espantada de Zidane y la brillante vuelta al fútbol de Neymar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here