Nunca es tarde si la dicha es buena reza un clásico del refranero español. Y viene perfecto en esta ocasión, porque Nairo Quintana (Movistar) llega en el momento idóneo a su gran cita del año, el Tour de Francia, que además se erige como una verdadera reválida para él después de que en los dos últimos años su nivel no haya sido el esperado. Aunque esa será la verdadera prueba del algodón, el colombiano ya ha demostrado que está más que listo para ese reto, logrando su primer triunfo de 2018 en la etapa reina de la Vuelta a Suiza, atacando a más de 25 kilómetros de la meta y quedándose en solitario cuando apenas quedaba un suspiro para la llegada en Arosa.

Fue un gran día en el seno del equipo Movistar. Si el miércoles lo probó Landa, sin suerte, hoy el elegido fue Quintana y esta vez salió bingo. Los dos se abrazaron nada más cruzar la meta y sonrieron cómplices, demostrando que su convivencia es plácida y posible. Y todo eso a tres semanas de que se encienda el semáforo verde en Francia.

Pero vayamos a Suiza, que es lo que nos atañe en este momento. La etapa volvió a ser rápida de salida y tensa al final, especialmente tras el ataque de Quintana. Un grupo de treinta corredores se fue por delante muy pronto, con ciclistas peligrosos para la general como Gorka Izagirre y fenomenales escaladores como Bouwman (Lotto NL Jumbo), Muhlberger (Bora), François Bidard (AG2R), Joe Dombrowski (Education First) o Igor Antón (Dimension Data), entre otros muchos. Y entre todos ellos también se colaron dos corredores que, en la parte final de la etapa, se volvieron esenciales. Estamos hablando de Greg Van Avermaet (BMC) y Víctor De La Parte (Movistar).


Van Avermaet contra De La Parte


Ambos se pasaron veinte kilómetros en un brutal cuerpo a cuerpo, en una persecución a cara de perro. Como si de un combate de boxeo se tratara, De La Parte tiró de Quintana por delante, mientras el belga apretaba por detrás, con Porte a rueda. El resto de favoritos se quedaron a rueda del maillot amarillo, unos con mejor cara que otros.

Fue al final cuando todo saltó por los aires. De La Parte y Van Avermaet cedieron y los líderes tomaron las cartas en el asunto. Porte salió endiablado a cerrar el hueco con Quintana, pero el colombiano resistió el envite. De menos a más, Fulgsang (Astana) llegó hasta el líder e incluso tiró de él para acercarse a Nairo y alejar al resto. Quintana saboreó, con 22 segundos de ventaja sobre la pareja perseguidora. Más atrás llegaron los demás, Kelderman (Sunweb), Enric Mas (Quick Step), Kruijswijk (Lotto NL Jumbo) o Landa, mientras que los dos más perjudicados del día eran Simon Spilak (Katusha), actual campeón y el español Ión Izagirre (Bahrein Merida).

A falta de dos etapas, una de ellas llana y sin dificultades aparentes como la de mañana y la contrarreloj decisiva del próximo domingo, el australiano Richie Porte es ya virtual ganador, teniendo en cuenta que es líder, que tiene 17 segundos de ventaja con respecto a Quintana y que es superior a todos sus rivales en la pelea contra el reloj. El podio virtual lo cierra Kelderman a 52 segundos. Enric Mas, cuarto, es el mejor español de la carrera.

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