El primer Challenger de la temporada toca a su fin. El menor de los formatos World Padel Tour de esta temporada ha echado el telón en su cita madrileña y con él se han condecorado como campeones Uri Botello y  Javier Ruiz al imponerse en la final a Maxi Grabiel y Pablo Lijó por 6-3 y 6-2.

Y es que la quinta cita de la temporada World Padel Tour esta vez llegaba en forma de Challenger. El formato pensado para dar la posibilidad de triunfar a las parejas de menor ranking –está prohibida la participación de las primeras palas del mundo- invadía la capital madrileña asentando su sede en el Club Somontes durante una semana plagada de sorpresas, tormentas y mucho pádel.

Porque, si algo tienen los Challengers, es que son divertidos. Todo está concebido para que el caos se adueñe de este tipo de torneos y son los jugadores los que se encargan de llevarlo a cabo. Favoritos, cabezas de serie y parejas de relumbrón son tan solo vitolas que olvidan qué sucede en la pista y tan solo quedan reflejadas en el papel.

Y si es se puede decir esto es porque, una vez más, nada ni nadie estuvo a salvo. La lluvia, que hizo acto de presencia toda la semana e incluso obligó a suspender la jornada del sábado, dio un toque aún más épico a una cita madrileña en la que tan solo las parejas dos y cuatro del ranking acabaron alcanzando la gran final.

Y los agraciados fueron Pablo Lijó y Maxi Grabiel –pareja dos- y Javier Ruiz y Uri Botello –pareja cuatro- del torneo. Tras superar una semana de sobresaltos, sustos y contratiempos, solo ellos mostraron la suficiente regularidad para brindarse la oportunidad de triunfar en la gran final.

Una cita, la del domingo, que se presentaba tan igualada como apasionante, pero que daba cierto favoritismo a Grabiel y Lijó a pesar de que Ruiz y Botello se habían impuesto en Zaragoza en el único cara a cara de la temporada entre ambos.

Pero, como ya hubiera ocurrido toda la semana, los favoritismos de poco iban a servir. Comenzaron mejor Botello y Ruiz que, de salida, se distanciaban en el marcador con un ¡break’ inaugural. Un margen suficiente para encarar la primera manga con seguridad, pero que sería efímero.

Y lo fue tan solo porque Lijó y Grabiel están en un gran estado de forma. Su juego es compacto y seguro y obliga a sus rivales a jugar a un gran nivel para no sufrir con el servicio. Y ahí estuvo la clave. Del 2-0 a favor de Ruiz y Botello se pasó al 3-5 en un abrir y cerrar de ojos. Con servicio a favor para cerrar la manga y la dinámica positiva, no dudarían a la hora de embolsarse el set.

El caminar del primer parcial había hecho dudar a unos impulsivos Botello y Ruiz y se prologó en la continuación. Lijó y Grabiel habían encontrado la fórmula para maniatar a sus rivales y la contundencia en el remate del gallego hacía el resto. El resultado, una rotura de salida y otra posterior de las que no se recuperarían los españoles.

Con el marcador controlado y un juego tan sólido como eficaz, Lijó y Grabiel se pasearon sobre la pista central del Club Deportivo Somontes para llevar el encuentro a su desenlace final. No iba a haber lugar a la sorpresa a pesar de que los aficionados ansiaban más pádel.

Con un incontestable 6-2 cerraban el encuentro a su favor y se hacían con el primer Challenger de la temporada. Un título que, si bien no es el más pomposo del Circuito, les condecora como una de las parejas más en forma y a tener en cuenta para el tramo estival de la temporada.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here