Que J.A. Bayona es nuestro Steven Spielberg no es, a estas alturas de la película, ningún descubrimiento, por eso a casi nadie le extrañó que el Rey Midas del cine eligiese al director de El orfanato para la quinta entrega de la saga jurásica, que se estrena 25 años después de la primera. 


Dirección: J.A. Bayona.
Reparto: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Rafe Spall, James Cromwell, Jeff Goldblum.
País: Estados Unidos / España.
Duración: 128 min.


Según cuenta el propio Bayona, Spielberg se empezó a fijar en su nombre tras ver Lo imposible (J.A. Bayona, 2012), una mezcla de cine de catástrofes, aventuras y drama lacrimógeno que el catalán manejó con un pulso para la acción y la manipulación de sentimientos muy del estilo del director de Indiana Jones, E.T., el extraterrestre o La lista de Schindler.

Jurassic World: El reino caído comienza con un explosivo detonante argumental propio de una película de catástrofes: una erupción volcánica amenaza a los dinosaurios supervivientes de la Isla Nublar, donde las criaturas han vagado libremente durante años tras de la desaparición del parque temático Jurassic World. La pregunta que se plantea es si dejarlos que se extingan como ya pasó hace 65 millones de años, o rescatarlos y sacarlos al mundo exterior y que los dinosaurios sobrevivan. Al final, como decía el Doctor Malcolm (Jeff Goldblum, que en esta cinta tiene un cameo) en la primera película, la vida se abre camino y las criaturas salen de la isla donde estaban recluidas.

La cinta, que está algo lastrada por el guion de Colin Trevorrow que es un gazpacho entre el cine de catástrofes y la aventura fantástica pura, tiene una primera parte que guarda muchas similitudes con la original Parque Jurásico, pero es en la segunda mitad cuando más se nota la mano de Bayona llevando la historia al terreno que mejor maneja, el del terror con tintes góticos. Aquí es donde vemos algunas de las mejores secuencias con los dinosaurios como auténticos protagonistas, con el uso, además, de muchos más animatrónicos y menos monstruos de creación digital, lo que permite a los actores (unos correctos Chris Pratt y Bryce Dallas Howard) una mayor interacción con estas criaturas. Un ejemplo de esto es la terrorífica secuencia de la niña en la cama asediada por las garras de un dinosaurio que el propio Bayona cuenta que está inspirada por los propios miedos nocturnos que el director sufría en su infancia.

Con todos estos ingredientes, Bayona elabora la mejor entrega de la franquicia desde la primera, consiguiendo mezclar la acción spielbergiana con la tensión más propia del género de terror y sin caer en sentimentalismos también marca de la casa, como sucedía en Un monstruo viene a verme (J.A. Bayona, 2016). Se podría asegurar que, con secuelas de este nivel, los dinosaurios no volverán a extinguirse del planeta cinematográfico por muchos siglos.


CERVEZA RECOMENDADA


FREAKS BREWING LORD COBRA Alcohol: 6 %. Amargor: 40 IBU.
Desde hace unas pocas semanas podemos encontrar en las tiendas y locales especializados cerveceros un nuevo lote fresco de esta excelente IPA (India Pale Ale) de los cerveceros nómadas de Freaks Brewing. Sin duda, un trago audaz para enfrentarse a las aventuras que nos plantea Bayona entre dinosaurios hambrientos.

Esta Lord Cobra de elegante y motivadora etiqueta presenta al servirla un atractivo color dorado-ámbar y una consistente y densa espuma. En su receta incorpora maltas tipo Pale Ale y Crystal, responsables de esa suave capa de dulzor sobre la que reposan sus aromas más potentes. Y es que, lo que define a esta cerveza son sus lúpulos, de las variedades norteamericanas Simcoa y Mosaic, entre otros, que la proporcionan aromas afrutados a mango y a lima y unos sabores cítricos y resinosos muy particulares. Una birra que tampoco nunca se extinguirá del planeta cervecero.

 

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