Guerra sin trincheras en Moscú. Una batalla entre dos selecciones sin estrategias defensivas, pero con potencial ofensivo. Uno más que el otro. Bélgica tiene mejores armas y eso resume los cinco goles que le ha endosado a Túnez. Los africanos tienen mucho menos gol, pero aún así fueron fieles a su estilo. En ningún momento, decidieron encerrarse como una selección pequeña y lo pagaron. Pero durante unos pocos minutos, le disputaron el partido de tú a tú a los diablos rojos.

Los belgas, desde el primer minuto, sabían la importancia que tenía este partido. Ganar le convertía automáticamente  en equipo de octavos. Y apareció con la actitud del que llega a la oficina y tiene prisa por despejar su escritorio del papeleo que hay en él. Desde el inicio se puso manos a la obra y a los cinco minutos ya iba por encima en el marcador. Hazard, la estrella belga, provocó y ejecutó un penalti dudoso por la posición. El VAR aparecería en escena a favor de la selección de Roberto Martínez. Los tunecinos no bajaban los brazos, salían a buscar el gol, pero como ya pasó ante Panamá, una perdida en medio campo, una galopada de Mertens y un balón a la carrera de Lukaku se tradujo en dos a cero y partido prácticamente sentenciado.

Los africanos siguieron sin venirse abajo y se volcaron para marcar el primero. Y el que la sigue, la consigue. Una falta lateral y un remate de cabeza del lateral izquierdo de Túnez, Bronn, pondría el dos a uno en el marcador. Los belgas tuvieron un tramo de poca lucidez, se fueron apagando y se vio el mejor momento del conjunto tunecino, que acabaría ganando la posesión del partido. Pero en una guerra sin trincheras, el que mejor armamento tiene, el 99% de las veces gana la partida. Y así fue. Cuando peor estaba Bélgica, un error de la defensa africana sentenció el partido. Lukaku anotó su segundo gol del partido y su cuarto en el campeonato.

En la segunda mitad, la dinámica fue la misma que la de la primera. Túnez dominaba, pero sin peligro. Bélgica esperaba su momento y con peligro. Cada fallo de los africanos era una ocasión de gol para Bélgica. Al final, tanto va el cántaro a la fuente que Hazard anotó el cuarto. Se acabó. Roberto Martínez empezó a dar descanso a sus estrellas. Los menos habituales jugaron con la misma tónica y con fortuna encontraron el quinto gol. Bélgica está en octavos de final y a falta del último partido contra Inglaterra, de momento, sería primera de grupo con un average de más seis goles.

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