Julen Lopetegui ha firmado su renovación hasta 2020 con Luis Rubiales “en cinco minutos”, como dijo el nuevo presidente de la Federación en un acto público ante los medios, compartiendo mesa con Fernando Hierro, director deportivo de la entidad. La primera medida oficial del mandatario ha ido a favor de corriente, sin mácula ni reproche, pues el seleccionador ha conseguido una brillante clasificación de España para un Mundial que está a la vuelta de la esquina.

No se mojó Rubiales, sin embargo, si esta renovación queda supeditada a resultados puntuales de la Selección o a registros bianuales, después de Mundial y Eurocopa. Pareció un tema espeso en una rueda de Prensa cargada de «buen rollo», probablemente como hace años no se vivía en la Ciudad del Fútbol, con tanta armonía entre Presidente, seleccionador, director deportivo y periodistas presentes. Resultaba insólito mirando hacia atrás, cuando el clima federativo resultaba irrespirable por viciado.

Son días de “buenismo” en el área deportiva en la sede de Las Rozas. Sin embargo, hay excepciones, pues tanto algunos empleados de primer nivel como altos directivos (la secretaria general Esther Gascón, en primer lugar) temen que en cualquier momento sean relevados en sus puestos. Rubiales no es contemplativo, es directo y ahora dispone de toda la fuerza para tomar decisiones drásticas y es posible que tras la junta directiva de mañana miércoles haya noticias de renovación en cargos de profundo calado.

Pero volvamos al Día de Lopetegui. Fernando Hierro estaba especialmente feliz por el eco de la lista de 23 para el Mundial. El consenso general de la opinión pública ha contribuido a la tranquilidad en el arranque del trabajo de la Selección. El director deportivo dice que “la lista ha sido muy bien acogida, y si hay un caso de jugador para el debate, hemos de entender que cada seleccionador tiene su sello personal en las listas. Es la pincelada que cada cual daría a su lista si nos dejaran hacerla”. Es probable que nunca antes en la historia reciente de Mundiales y Eurocopas, la convocatoria de un seleccionador español haya tenido menos contestaciones de la crítica y público. Es normal que Rubiales haya firmado con gusto la renovación a Lopetegui y la foto del día fuera un auténtico anuncio de sonrisas.

Frente a otros oscuros y tensos escenarios recientes en la RFEF, en esta ocasión el grupo de trabajo es una piña. Rubiales, Lopetegui, Hierro y Vicente Casado, este en la dirección de marketing, comparten una misma idea de trabajo, reflejan una gran distensión que agradecerá el clima federativo y transmite buenas sensaciones de cara al Mundial. Otra cosa será cuando el nuevo presidente comience a sacar la guillotina y rueden cabezas dentro del organigrama principal federativo, pues se quiera o no, tras las elecciones seguirán escuchándose voces opositoras.

En lo deportivo, Rubiales marcó el primer gol por la escuadra escenificando una armoniosa renovación de Lopetegui, en la que Fernando Hierro mostró su mejor cara, transmitiendo estabilidad, proyecto común y buena disposición para encarar el Mundial de Rusia.

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