Llegó el día. El estadio Manolo Santa se llenó para ver la primera exhibición de Rafa Nadal en el Mutua Madrid Open este año. El cinco veces campeón del torneo madrileño (2005, 2010, 2013, 2014 y 2017) iniciaba su camino hacia su sexto título fortalecido por su gran trayectoria sobre la tierra y las buenas sensaciones experimentadas tras vencer en Montecarlo y Barcelona, y con el deseo de mantener las distancias con el suizo Roger Federer en la preciosa pugna por el número 1. Lo hacía ante el francés Gael Monfils, al que ya había batido en 13 de los 15 partidos en los que ambos se habían visto las caras y que llegaba dolorido por unas molestias que arrastraba en el telón de Aquiles.

Ante Nadal en su superficie predilecta, cualquier rival se hace pequeño, viéndolo como un gigante imbatible sobre la arcilla. Y no es para menos. El manacorí se familiarizó con las condiciones de altura de la urbe madrileña que tanto le suelen preocupar, a la vez que iba soltando los nervios propios de su debut en casa, para en un abrir y cerrar de ojos poner el 3-0 a su favor, moviendo al francés de lado a lado por el fondo de la pista con un juego muy agresivo. Monfils no bajaba los brazos y llegó a ofrecer a cuentagotas un recital de golpes ganadores, pero Rafa se adjudicó el primer set en 42 minutos, sin brillantez pero con la solvencia típica a la que nos tiene acostumbrados el rey de la tierra .

La segunda manga comenzó de la mejor manera posible para Nadal, con un break que confirmó en el siguiente juego, en el que dejó en blanco el contador del francés para poner rumbo directo a octavos a base de corazón y garra, sintiéndose muy cómodo sobre la pista. Más tarde, al galo no le quedó otra que reverenciar, literalmente, la superioridad sobre la arcilla del cinco veces campeón del torneo madrileño tras ejecutar una complicada derecha paralela. El manacorí supo perfectamente cuando pisar o no el acelerador para marcar el ritmo de un encuentro que dominó de principio a fin y demostrar, una vez más, que sigue sin tener rival. 

El número uno del mundo acumula 20 victorias de manera consecutiva sobre arcilla y un total 48 sets seguidos ganados desde que perdiese con el austríaco Dominic Thiem en los cuartos de final del Masters 1.000 de Roma del año pasado, quedándose a uno de los 49 firmados por John McEnroe en moqueta en 1984. El segundo desafío del balear, en su camino para seguir imponiendo su dominio sobre la tierra batida, de la que es dueño y señor, será el argentino Diego Schwartzan que se impuso al español Feliciano López por 7-5, 2-6 y 6-2.

2 Comentarios

  1. […] Feliciano López disputó su último partido en el Mutua Madrid Open -el año que pasará a dirigirlo-, tras perder ante Diego Schwartzman en tres sets (7-5, 2-6 y 6-2). El argentino se hizo con facilidad con la primera manga, mientras que el madrileño hizo lo propio con la segunda, para más tarde desmoronarse en el tercer y último set ante el número 16 del mundo, que con esta victoria firma su mejor participación en un torneo en el que nunca antes se había clasificado para octavos, donde se medirá nada más y nada menos que a Rafa Nadal, que arrolló en su estreno a Gael Monfils. […]

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