No está todo dicho sobre la salida de Casillas del Real Madrid, aquellos tiempos con Mourinho. Lo que queda por decir le corresponde a Iker, que hace gala de una elegancia, en bastantes ocasiones, exasperante. Una vez más, Mou hizo uso de la profecía autocumplida. Pregonó que Casillas estaba acabado, minó su confianza y, cuando el portero falló, presumió de tener razón. Despreciado por su entrenador y por una parte de la grada (infamia que merece un tratado sobre la ingratitud), el mejor portero en la historia del Real Madrid se marchó con 34 años.

Que eligiera al Oporto como siguiente destino resultó extraño. Es verdad que es un club que frecuenta la Champions, pero lo hace siempre en inferioridad de condiciones. Además, la liga portuguesa, se mire como se mire, es el sexto (quizá el séptimo) de los campeonatos europeos.

No fue la elección más adecuada para todos aquellos que nos sentíamos cerca de Casillas y soñábamos con su venganza, con un reconocimiento internacional que desnudara los argumentos de Mourinho y, quién sabe, si con su regreso a la Selección. Pensamos que en Portugal los éxitos a su alcance serían de poco calibre y sus fracasos resultarían sonados. Y tuvimos razón.

Casillas no quiso vengarse, sospecho que no va con su carácter. Tengo entendido que eligió vivir tranquilo, lo que es una decisión muy inteligente, aunque algo decepcionante para todos aquellos que nos habíamos levantado en armas. Con el tiempo, Iker desapareció hasta de los resúmenes del domingo.

El jueves tuvimos noticia de su renovación. Casillas, que parecía fuera del Oporto hace seis meses, se ganado la continuidad por su rendimiento en el último tramo de la temporada y por el apoyo de los aficionados del Oporto, que hasta promovieron una campaña en redes sociales (#RenovaCasillas). No es el corte de mangas que esperábamos, pero tal vez la venganza esté cumplida. Que te quieran es una revancha incomparable, especialmente hacia todos aquellos que no te quisieron. No tenía sentido discutirle planos a Mourinho. Es mucho mejor quitarle sitio en el Museo del Oporto.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here