Estamos a dos meses de los exámenes finales: la Champions y el Mundial de Rusia. Y los jugadores empiezan a presentar sus credenciales. En el último amistoso España-Argentina los medios de comunicación elevaron a los altares a Isco Alarcón. Vino a ser “el nuevo Maradona español”, según proclamaban. La prensa, buscando sus intereses, superproteje a un jugador como hizo hace unas fechas con André Gomes desde Barcelona.

Una protección que sinceramente en nada beneficia. Como dice Bielsa, los medios más que informar crean opinión en todas las vicisitudes que afectan al fútbol y de manera especial todo lo que rodea a los jugadores y por extensión a su rendimiento. Y como era de esperar surgió el debate: «Isco debe ser titular indiscutible en el Real Madrid». O esto o el caos. ¿Y esto es justo? Qué le diríamos entonces al resto de jugadores que han defendido, defienden y defenderán con igual talento técnico e incluso con más talento físico (del que Isco por cierto carece) que en momentos determinados de sus carreras no han disfrutado de una titularidad permanente, sin el apoyo que ahora vemos en Isco…

A no ser que desconozcamos alguna cláusula en su contrato que garantice la titularidad, yo pediría seriedad. Mucha seriedad, por favor. Dejemos tranquilo a Isco, que es un magnífico jugador, que lo único que necesita es amueblar su cabeza para comprender que cuando uno llega al Madrid NADA termina, TODO empieza.

Y en un club como el Real Madrid TODO empieza en el próximo partido. Y el inmediato es la eliminatoria con la Juventus. Y es muy humano que Isco quiera exigir esa titularidad que la prensa le otorga y su entrenador le discute. Y ahí radica el problema. Es un buen futbolista, nadie lo discute, pero sus carencias físicas le impiden llegar a la categoría de jugador imprescindible para el entrenador.

Su bio-tipología le obliga a estar al límite de su peso y su porcentaje de grasa. Como consecuencia su fuerza-relativa (potencia x kilo de peso corporal) se resiente. Y su musculatura necesita el doble de oxígeno para contraerse que la de un jugador más ligero. No es un problema de confianza, es que la genética a veces nos pasa factura.

Insisto en un buen jugador y entrará en muchos planteamientos tácticos, pero ante la Juve el Madrid NECESITA y TIENE jugadores con más recorrido que Isco Alarcón.

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