El World Padel Tour volvía a escena en su nueva temporada y lo hacía con el primer Master de la temporada en Cataluña. Un torneo de reputado prestigio y puesto en el punto de mira de todas las jugadoras del circuito femenino por ser el primero de la temporada y por marcar la tendencia de qué nos deparará la temporada. Pues a esas premisas contestaron de forma clara Gemma Triay y Lucía Sainz con una trabajada victoria para lograr el primer título del año.

Se plantaba Sainz y Triay con la mejor de las tarjetas de presentación posibles, la eliminación en semifinales de las números uno, las gemelas Sánchez Alayeto. La incontestable victoria del sábado elevaba sus posibilidad de cara a la cita del domingo pero enfrente, como casi siempre, estaban Marta Marrero y Alejandra Salazar en el regreso de la madrileña a la alta competición.

Quizá fue el estado de ánimo, quizá el de gracia, o simplemente que la madurez ha llegado a su juego como pareja, pero lo cierto es que impusieron un ritmo incontestable en el primer parcial. Firmes, seguras y sin conceder un espacio a sus rivales, cerraron el parcial por la vía rápida con un claro 6-2 en el marcador.

Gemma y Lucía tenían un plan y lo estaban cumpliendo a la perfección. Ataban a Marrero en el fondo de pista, lejos de su zona de peligro, la red, y obligaban a Alejandra a trabajar en la volea. No conseguía encontrar el confort la madrileña y sufría las acometidas de una por momentos excelsa Lucia Sainz.

El guión del segundo parcial parecía desencaminar en el mismo oasis que lo hizo el primero para la pareja residente en Barcelona, pero si alguien es capaz de encontrar agua en el desierto en plena canícula son Marrero y Salazar. Lo tenían todo en contra, caminaban en el alambre de la derrota y cuando todo el mundo esperaba la caída, consiguieron dar la vuelta al marcador. Colgaban un 4-6 a su favor en el luminoso y obligaban al tercer y definitivo set.

Puestas las espadas en alto, recorridos los preámbulos y mostradas las tarjetas de visita, la última manga solo iba a permitir la gloria a aquella pareja que supiera minimizar sus fallos. Y ahí se hicieron grandes Triay y Sainz. Su juego no era tan fluido como al inicio del encuentro, sufrían ante Alejandra y Marta, pero era el momento de demostrar que su candidatura a cuotas más alta esta temporada era algo más que fuegos de artificio y así lo hicieron.

Retomaron el dominio del juego, hicieron dudar a sus rivales y lograron el ansiado break en el quinto juego. Habían abierto una brecha que parecía casi definitiva y ahondaron aún más sumando una nueva rotura en el siguiente servicio. Tenían en su mano cerrar la final y, aunque no lo lograron a la primera y cedieron un contrabreak, sí lo hicieron a la segunda con un seguro 6-4.

Primer título de la temporada y tercero de su carrera deportiva como pareja y lo que es más importante, la confirmación de que a lo logrado en 2017 se suma ahora un objetivo real: la pelea por el número uno del World Padel Tour.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here