El milagro ya es realidad. Loyola Chicago se ha clasificado por primera vez en su historia para la Final Four del baloncesto universitario, la NCAA. El próximo sábado 31 de marzo, en el Alamodome de San Antonio, Loyola jugará la primera semifinal contra Michigan y allí estará, en su silla de ruedas, la capellán de los Ramblers, la hermana Jean Dolores Schmidt, de 98 años.

El March Madness (Locura de marzo) ha sido más loco que nunca para Loyola, que hasta llegar a la última ronda antes de la Final Four, la Elite eight, no había ganado ningún partido por más de dos puntos. Superó a Miami (62-64) en primera ronda, a Tennessee (63-62) en segunda ronda y a Nevada (69-68) en los Sweet 16. En la Elite eight, con todo el país mirando a sus jugadores y a su anciana capellán, Loyola Chicago completó su mejor partido y no dio opción a Kansas State, a la que venció por 62-78.

Y es que la hermana Jean es la verdadera estrella del equipo, la componente más mediática del grupo, la líder espiritual. Prueba de ello es que la Universidad ha encargado la reedición del bobblehead de la hermana Jean. Desde que se conoció que la figurita cabezona de la hermana Jean volvería a estar a la venta, el National Bobblehead Hall of Fame, encargado de su fabricación, ha vendido más de 1.000 figuritas, a 33 dólares (27 euros) cada una (gastos de envío incluidos) encargadas desde 43 estados de Estados Unidos. El récord de venta está en 3.000, una cifra al alcance de la capellán de Loyola. Otro milagro de la hermana Jean.

Hasta ahora si alguien quería comprar una figurita cabezona de la hermana Jean sólo la podía adquirir de segunda mano por internet. Y por alguno de ellos se han llegado a pagar 300 dólares (242 euros). El National Bobblehead Hall of Fame, con sede en Millwaukee, ya fabricó en 2011 y 2015 estas figuras de Jean Dolores Schmidt, la estrella de la próxima Final Four.

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