Boris Johnson, ministro de Asuntos Exteriores del gobierno británico, cree que Vladimir Putin actuará en el Mundial de Rusia de la misma manera que lo hizo Adolf Hitler en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 y recomienda a los aficionados ingleses que se abstengan de viajar a Rusia por su propia seguridad. Según Johnson, un total de 24.000 seguidores británicos han comprado entradas, cuatro veces menos de los que adquirieron tickets para el Mundial de Brasil (unos 94.000).

Johnson ha señalado que el diplomático encargado de atender a los aficionados que viajarán a Rusia forma parte del contingente de 23 diplomáticos expulsados por el gobierno ruso, en respuesta a la anterior expulsión por parte del gobierno británico, que tuvo como origen el envenenamiento del espía ruso, Sergei Skripal. Rusia, además, ha anunciado que cerrará el consulado británico en San Petersburgo, lo que que restringirá la ayuda a los británicos en el país en el caso de emergencia.

El secretario de Asuntos Exteriores quiere garantías de que Rusia cumplirá sus obligaciones y velará por la seguridad de los fans que acudan  la Copa del Mundo. El asunto es todavía más delicado si pensamos que tanto Rusia como el Reino Unido cuentan con ultras extremadamente violentos que ya provocaron disturbios en la pasada Eurocopa de Francia.

El ministro ruso de Exteriores ha respondido a Johnson diciendo que es él quien está «envenenando con el veneno del odio, la falta de profesionalidad y la grosería. Da miedo recordar que esta persona representa el liderazgo político de una potencia nuclear». 

Fue el político laborista Ian Austin el primero en comparar a Putin con Hitler, al decir que «usará el Mundial» como el líder nazi usó los Juegos de 1936. Johnson está de acuerdo. «Creo que en la caracterización de lo que va a ocurrir en Moscú y en otras ciudades que serán sede, durante la Copa del Mundo, procede la comparación con lo que pasó en Berlín en 1936. Es una proyección vomitiva de lo que será la glorificación de Putin en este evento». Pese a todo, no es partidario de impedir de participación de la selección inglesa.

Mientras Austin cree que Putin es un «matón de la KGB» que se ha enriquecido a sí mismo, Johnson piensa que su reelección no se ha producido en condiciones democráticas y no ha contado con una oposición real. Sobre el ataque al espía ruso y a su hija Yulia, no tiene dudas. «No importa cómo haya sido exactamente, pero la cadena de responsabilidades me parece que llega al estado ruso y a quien se encuentra al frente».

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