Unai Emery sólo descompuso el gesto un par de veces en los 25 minutos que duró la rueda de prensa previa al partido de ida de los octavos de final de la Champions frente al Real Madrid. Sucedió con las dos preguntas directas que se le hicieron con respecto a la hecatombe vivida la pasada temporada en el Camp Nou cuando, tras el 4-0 de ida, su equipo sucumbió por 6-1 y fue apeado de la Champions. “Hemos hablado poco pero muy claro de aquellos momentos y aprendimos mucho, tanto los jugadores como yo. Ahora estamos mejor preparados gracias a aquella eliminatoria”, dijo el técnico español.

No es fácil para Unai Emery ser la cara visible de un banquillo destinado a glorificar el archimillonario proyecto del Paris Saint Germain. Nunca lo fue. El guipuzcoano fue cuestionado desde el momento en el que pisó París, pese a llegar avalado por tres Europa League consecutivas con el Sevilla. El petardazo en el Camp Nou en los octavos de final de la Champions fue de tal magnitud que condicionó a un club que tampoco ganó la Ligue 1 (Mónaco), pero sí alzó la Copa de la Liga (también frente al Mónaco) y la Copa de Francia (Angers).

Una cosecha demasiado pobre para el dispendio de Nasser Al-Khelaifi, que arrastró a París a Neymar y a Mbappé y terminó dando, contra todo pronóstico y tras las negativas de, entre otros, Diego Pablo Simeone, otra oportunidad a Emery. Una confianza con fecha de caducidad, ya que el técnico es consciente de que si cae otra vez en octavos de final de la Champions las campanas de París llamarán a muerte desde el mismo momento en que termine el partido de vuelta en el Parque de los Príncipes.

Quizá por ello Emery no cesó de hablar en su comparecencia de la historia del Real Madrid, del glorioso presente del Real Madrid, de los maravillosos jugadores del Real Madrid… y del proceso de aprendizaje del Paris Saint Germain. “Esta eliminatoria contra el actual campeón es para nosotros una oportunidad de seguir creciendo al enfrentarnos al actual campeón. Todos admiramos al Real Madrid y lo que queremos es intentar llegar a su nivel ver si podemos parecernos a él”, argumentó un precavido Emery.

Vendas antes de posibles heridas que en su caso serían mortales. La losa del Camp Nou pesa aún sobre los hombros de Emery, confiado sin dudas a Neymar, Cavani y Mbappé –y por lo que pueda pasar también a Lass Diarra, presumible titular en el eje– para encontrar su camino de salvación. Sólo la Champions le vale a él y al PSG y al primero que tiene que apartar es al Real Madrid.

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