El Real Madrid se enfrenta este miércoles al París Saint-Germain, uno de los encuentros más atractivos de los octavos de final de la Liga de Campeones. Los blancos, tras quedar eliminados en Copa y haber hipotecado todas sus opciones en Liga, se encomendarán a  la Champions para arreglar una temporada que comenzó muy prometedoramente al ganar la Supercopa de España y de Europa. A eso sumaron en el Mundial de Clubes, pero el mal juego del equipo en Liga y la eliminación en Copa ante el Leganés han convertido la Champions en el salvavidas.

Los aficionados lo saben y eso sumado al morbo de ver a Neymar en el Bernabéu, después de que Florentino Pérez no haya escondido que es el jugador por el que pujará este verano para reforzar el equipo, han disparado la demanda de entradas.

Está asegurado el lleno porque entre otras cosas el club ha enviado más entradas de las habituales a los peñistas. La razón es que eso les asegura que no se revenderán porque esos peñistas vienen a Madrid a ver el partido. Una estrategia que busca convertir el Bernabéu en una olla a presión, como en las noches grandes en Europa. «Con la demanda que hay para el partido del PSG se podrían llenar tres Bernabéus», nos confirma una fuente del club.

En la reventa el precio mínimo se acerca a los 500 euros y a medida que se acerca el partido sube más. Se espera a 4.000 franceses con entradas y a otros 1.000 que llegan sin ellas y tratarán de comprarlas en las horas previos al choque.

Desde el club se quiere animar a la afición a vivir una noche histórica. La Grada Fans citará a sus miembros para recibir al equipo antes del partido. Sergio Ramos ya ha invitado, a través de las redes sociales a los madridistas a recibirles.

 

 

 

El Real Madrid espera que se vuelva a vivir un ambiente espectacular en el estadio. En los últimos clásicos, como el que se jugó el pasado 22 de diciembre, muchos socios ‘colocaron’ sus abonos a otros aficionados, ingresando un suculento dinero y evitando ver una nueva exhibición de Messi en Chamartín. Ahora, sin embargo, se trata de la competición fetiche del madridismo, la Copa de Europa. Y ahí no falla la masa social blanca. «Neymar es un buen reclamo, hay que conseguir que descubra a magia de las noches europeas del Bernabéu», nos cuenta un peñista que recorrerá más de 600 kilómetros el miércoles para estar presente en el coliseo blanco.

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